REVISTA PERIÓDICA

Ver fotos evento lanzamiento:

http://www.flickr.com/photos/lugaradudas/7021172009/in/set-72157629680717031

Invitación:

http://www.lugaradudas.org/archivo/2012/eventos/230312_lanzamiento_bloc2012.html

EDITORIAL

Parte de la dificultad de los artistas que empiezan su carrera, consiste en asumir la paradoja de una productividad inútil, de un modo de producción que no produce nada. Tomar la propia producción artística en serio acarrea un enfrentamiento con un pesado bagaje cultural basado en una lógica instrumental que no permite pensar los medios sin los fines, ni concebir una acción que sea un fin en si misma. Este enfrentamiento equivale a un lanzamiento al vacío, constituye un riesgo fundamental, y quizá por eso la producción artística guarda un  extraño parentesco con el fracaso.

Para celebrar esta vinculación inquietante, hemos incluído una traducción del texto “Camino al Éxito en Trece Tesis” de Walter Benjamin.  Y dado que el éxito y el fracaso dependen de la capacidad que tiene alguien para burlarse de si mismo y no tomarse en serio los valores culturales con los que ha sido criado, incluimos un texto que presenta una hipótesis acerca de las condiciones que hacen posible la ironía.

El arte genera relaciones con campos como la economía y la política, a través de la instauración de un modo distinto de producción. El arte, muy a su pesar,  está ligado al miedo, a la voluntad, a las ambiciones y a las formas de hacer que se construyen en el día a día, estructurando una manera particular de vivir. El arte no nace y se reproduce en condiciones de laboratorio, al interior de una institución. Por eso, esta revista ha decidido estar más cerca de una publicación de autoayuda o (anti) superación personal que a la crítica institucional.

Por lo tanto, las relaciones entre arte y política que  le interesan a Periódica, están relacionadas con cómo un artista específico instaura una relación no instrumental con el tiempo, el espacio, la materia y su medio.

Para las siguientes ediciones, Periódica desea seguir indagando acerca de algo que en esta edición apenas queda esbozado: la condición paradójica del arte como campo productivo e inútil,  el tipo de trabajo que representa:

“Si pensamos el trabajo (work) como una labor (labor), este implica un comienzo, un productor, y eventualmente, un resultado. El trabajo es principalmente visto como un medio para alcanzar un fin: un producto, una recompensa, o un pago. Es una relación instrumental. El trabajo también produce un sujeto a través de la alienación. Por su parte, una ocupación (ocupattion) no está enganchada con algún resultado; no tiene necesariamente una conclusión. Siendo así, no conoce la alienación tradicional, ni ninguna idea de subjetividad que le corresponda. Una ocupación no necesariamente espera una remuneración, dado que el proceso se concibe como algo que contiene en si mismo una gratificación. No hay tampoco un marco temporal, excepto el pasar del tiempo en si mismo. No está centrado en un productor/trabajador, pero incluye consumidores, reproductores, incluso destructores, gente que pierde el tiempo, transeúntes -en esencia, cualquiera que esté buscando distracción o compromiso.Quizá lo más importante de todo es que la ocupación (ocupattion) no es un medio para un fin, como lo es el trabajo tradicional. La ocupación, es en muchos casos, un fin en si mismo”. (tomado de http://www.e-flux.com/journal/art-as-occupation-claims-for-an-autonomy-of-life-12/)

Para Hito Steyerl, autor del texto de donde sale este fragmento, todo lo que antes era concebido como trabajo (work), ahora se ha convertido en ocupación (ocupattion). Todas las áreas de las actividades contemporáneas, están sufriendo este desplazamiento y  se trata de un tránsito mucho más significativo que el que se dio entre la economía fordista y la postfordista. “La ocupación, a diferencia del trabajo, en vez de ser vista como un medio para devengar, se ve como una manera de gastar tiempo y recursos. Este desplazamiento acentúa el tránsito de una economía basada en la producción a una economía alimentada por el despilfarro, del progreso en el tiempo al tiempo gastado que se deja pasar”.

¿Cómo estas ideas pueden afectar la escritura y sus usos tradicionales? ¿Cómo pueden afectar la manera actual de producir y distribuir la información? ¿Cómo se hace un uso no instrumental de la escritura?

Por el momento, aquí incluimos algunos textos cortos que parecen escritos por una voz que se pregunta ¿Cómo se escribe cuando se renuncia al saber, a la posesión?, ¿Cómo se escribe cuando se quiere hacer silencio?

***

Part of the difficulty of artists who are just starting their career lies in taking on the paradox of useless productivity, a form of production that produces nothing. Taking ones own artistic production seriously entails facing one’s heavy cultural “baggage” based on an instrumental logic that does not let you think about the means without the ends or conceive of an action that is an end in itself. This confrontation is equivalent to leaping into space, constituting a fundamental risk; and perhaps for that reason, artistic production bears a strange resemblance to failure.

To celebrate this disturbing connection, we have included a translation of the essay “One-way Street. The Writer’s Technique in Thirteen Theses” by Walter Benjamin.  And given that success and failure depend on the capacity that one has to laugh at oneself and not take oneself too seriously or the cultural values with which one has been raised, we include a text that presents a hypothesis about the conditions that make irony possible.

Art generates relationships with fields such as economics and politics by establishing a different form of production. Art, very much to its chagrin, is linked to fear, to will, to ambitions and to the ways of doing things that are built day by day, structuring a particular way of living. Art is not born and reproduced under lab conditions within an institution. For that reason, this magazine has decided to be more like a self-help or (anti)personal improvement publication than an institutional critic.

Therefore, the relationships between art and politics that are of interest to Periódica are related to how a specific artist establishes a noninstrumental relationship with time, space, subject and medium.

For the next issues, Periódica plans to continue looking into something that is barely outlined in this issue: The paradoxical condition of art as a productive vs. useless field, the type of work that it represents.

“If we think of work as labor, it implies a beginning, a producer, and eventually a result. Work is primarily seen as a means to an end: a product, a reward, or a wage. It is an instrumental relation. It also produces a subject by means of alienation. An occupation is not hinged on any result; it has no necessary conclusion. As such, it knows no traditional alienation or any corresponding idea of subjectivity. An occupation doesn’t necessarily assume remuneration either, since the process is thought to contain its own gratification. It has no temporal framework except the passing of time itself. It is not centered on a producer/worker, but includes consumers, reproducers even destroyers, timewasters, and bystanders–in essence anyone seeking distraction or engagement…. Perhaps, most importantly: occupation is not a means to an end, as traditional labor is. Occupation is in many cases an end in itself.” (taken from Hito Steyerl, Art as occupation: Claims for an autonomy of life. Journal 30, 12/2011; http://www.e-flux.com/journal/).

For Steyerl, everything that was previously conceived of as work has now been converted into an occupation. All areas of contemporary activities have undergone this displacement, which is a much more significant transition than that which occurred between the Ford and post-Ford economies. “Instead of being seen as a means of earning, [an occupation] is seen as a way of spending time and resources. It clearly accents the passage from an economy based on production to an economy fueled by waste, from time progressing to time spent or even idled away….”

How can these ideas affect writing and its traditional uses? How can they affect the current way of producing and distributing information? How can use be made of noninstrumental writing?

In the meantime we include some short texts that appear to have been written by a voice that asks, “How can you write when you have renounced to knowledge as one of your valuables? How can you write when you want to construct silence?”

Anuncios

Acerca de resúmenes injustos

Escritura sobre arte (y otros campos de patéticas batallas)
A %d blogueros les gusta esto: